Monumento a los Encierros
monumento en Ampuero
El Monumento a los Encierros de Ampuero es una escultura urbana instalada en la rotonda de acceso al casco urbano del municipio, concretamente en las inmediaciones de la calle Progreso. Esta obra, de gran valor simbólico para los vecinos, está formada por dos figuras en bronce a tamaño real: un toro en actitud de embestida y un corredor en plena carrera, que reflejan la emoción y el riesgo característicos de los tradicionales encierros ampuerenses.
Esta escultura fue encargada por el Ayuntamiento de Ampuero y realizada por el escultor Salvador García Ceballos, con la intención de rendir homenaje a una de las fiestas más arraigadas del municipio. Los encierros de Ampuero, declarados Fiesta de Interés Turístico Regional, atraen cada año a miles de visitantes, convirtiéndose en uno de los eventos taurinos más relevantes de Cantabria. El monumento no solo conmemora esta tradición, sino que también sirve como símbolo de identidad y orgullo local.
Más allá de su valor estético, el monumento tiene un papel funcional y emocional: marca el inicio simbólico de las celebraciones taurinas. De hecho, es desde este punto donde tradicionalmente parten las peñas locales en los días grandes de fiesta, antes del lanzamiento del chupinazo que inaugura oficialmente los encierros.
Su ubicación estratégica en la rotonda de entrada lo convierte en una especie de “puerta de bienvenida” para quienes llegan al municipio en esas fechas tan señaladas. Al margen de las fiestas, es habitual que vecinos y visitantes se detengan a fotografiarse junto a las esculturas, que ya forman parte del paisaje cotidiano de Ampuero.
Cómo llegar: ver en el mapa