Qué ver en Coria
Castillo de los Duques de Alba
monumento
Su torre del homenaje domina el perfil de la ciudad desde cualquier punto de acceso. Perteneció a una de las casas nobiliarias más poderosas de España, y aunque el interior tiene un uso administrativo, la silueta exterior sigue siendo la imagen más reconocible de Coria.
Catedral de Coria
iglesia
Gótico tardío por dentro, con un cimborrio renacentista que sorprende por su altura, y una fachada principal que nunca llegó a terminarse del todo. Está construida pegada a la muralla romana, lo que explica por qué esa muralla sigue en pie después de tantos siglos.
Judería de Coria
otro
El antiguo barrio judío, con calles estrechas y casas bajas que conservan la estructura urbana medieval casi intacta. Pasear por aquí sin prisa, sin plano, es la mejor forma de entender cómo era la vida cotidiana en la Coria de hace siglos.
Murallas romanas
monumento
Rodean casi por completo el casco histórico y se cuentan entre las mejor conservadas de la península. Se pueden caminar por fuera casi en su totalidad, y algunos tramos permiten subir para ver la ciudad desde arriba, con el valle del Alagón desplegado al fondo.
Plaza de San Pedro
otro
Una de las plazas con más vida del casco histórico, rodeada de bares y con vistas a parte de la muralla. Es donde los coriegos toman el aperitivo los domingos y donde arrancan buena parte de los actos festivos del año.
Puente Romano
monumento
Un puente que ya no cruza ningún río, porque el Alagón desvió su cauce hace generaciones y lo dejó apuntando a un lecho seco. Verlo así, varado en tierra firme, es una de las imágenes más curiosas de toda la provincia y motivo suficiente para acercarse a caminarlo.