Qué ver en Gibaja
Antiguas Escuelas Públicas de La Quintana
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El edificio de las antiguas escuelas públicas del barrio de La Quintana es uno de esos lugares que hablan del pasado de un pueblo sin necesidad de carteles explicativos. Tiene escudo de armas y forma parte del conjunto de arquitectura civil histórica de Gibaja que, en su pequeña escala, refleja la identidad de todo el Valle del Asón.
Casa Solariega de La Serna
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Otro de los ejemplos de arquitectura civil histórica que sobreviven en Gibaja. El barrio de La Serna guarda esta casona con escudo que recuerda el peso que tuvieron ciertas familias en el Valle del Asón. Junto con las de Pondra y La Quintana forman un conjunto informal que vale la pena recorrer para entender cómo era la vida en este rincón de Cantabria hace dos o tres siglos.
Casa Solariega del Barrio de Pondra
monumento
Una de las tres casas solariegas que quedan en Gibaja como testimonio de la arquitectura civil histórica del Valle del Asón. Su escudo de armas es lo más llamativo de la fachada y merece detenerse a mirarlo. No es un monumento musealizado sino una parte viva del pueblo, lo que le da un valor especial que pocas edificaciones de este tipo conservan.
Entorno del Valle del Asón
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Gibaja está rodeado de pueblos que vale la pena explorar: Ramales de la Victoria, Rasines, Ojebar, Udalla o Ranero están a pocos kilómetros. Juntos forman el Valle del Asón, una zona con mucha personalidad cultural y natural. El propio valle aporta artistas de renombre y un patrimonio artístico que supera lo que podría esperarse de un área tan rural y discreta.
Ermita de San Juan (Barrio de Riancho)
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Una de las ermitas más queridas del pueblo, escondida en el barrio de Riancho. Pequeña, sencilla y con un valor popular que va mucho más allá de lo artístico. En Gibaja cada barrio tiene su ermita y eso dice mucho de cómo este pueblo ha organizado su vida durante generaciones. La de San Juan es la que más interés despierta entre quienes visitan el municipio.
Río Asón y entorno natural
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El Asón es el protagonista silencioso de Gibaja. Sus orillas, su sonido y su presencia constante dan forma a todo el paisaje del municipio. El valle que recorre es uno de los más bonitos del oriente de Cantabria y desde el propio pueblo se tiene acceso directo a la ribera en varios puntos. Ideal para parar, escuchar y entender por qué esta zona enamora a quien la descubre.
Senda Fluvial del Asón
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Pasarelas de madera sobre el río Asón en pleno corazón del valle. Caminar aquí es caminar literalmente sobre el agua, con el sonido del río debajo de los pies y vegetación de ribera a ambos lados. Es la experiencia más original que ofrece Gibaja y una de las rutas sobre pasarelas más impresionantes de toda la geografía española. Sencilla, corta y difícil de olvidar.