Ermita de la Piedad
iglesia en Limpias
Al otro lado de un pequeño puente, en el Barrio de Espina, esta ermita fue durante generaciones un lugar cuidado especialmente por los vecinos que emigraron a Perú en busca de fortuna. Es un desvío corto desde el centro, pero cambia por completo el ambiente: aquí no hay peregrinos, solo el silencio del barrio.
Cruzar el pequeño puente que lleva al Barrio de Espina y llegar a la ermita de la Piedad es alejarse, por un rato, del circuito más turístico de Limpias. Este templo modesto ha sido mimado durante generaciones por familias del barrio que emigraron a Perú en busca de riquezas y que, incluso en la distancia, siguieron sosteniendo su cuidado. No tiene la fama del Cristo de la Agonía ni el tamaño del Parador, pero es un buen ejemplo de cómo la memoria de la emigración cántabra a América sigue viva en gestos pequeños y cotidianos, no solo en palacios.
Cómo llegar: ver en el mapa