Mobilcity — guía de localidades, qué ver, negocios, eventos y rutas

Escuelas de Limpias

monumento en Limpias

Escuelas de Limpias, Limpias

Las Escuelas de Limpias, conocidas hoy como C.R.A. Asón, fueron concebidas inicialmente como un Grupo Escolar para la enseñanza elemental. El proyecto fue diseñado en 1910 por el arquitecto A. Ferreras desde Madrid, y la construcción fue dirigida por el arquitecto Emilio de la Torriente, quien supervisó las obras entre 1910 y 1912. El edificio fue costeado en su mayoría por el Conde Albox, Manuel Eguilior y Llaguno, quien asumió tres cuartas partes del coste, mientras que el Estado aportó la cuarta parte restante.

El edificio fue destinado a albergar a más de 125 alumnos, en un conjunto arquitectónico que constaba de dos pabellones de planta baja, separados por un cuerpo central que tenía planta baja y principal. La escuela se situó en el paraje conocido como “Los Casares” y fue entregada al ayuntamiento en 1914.

A lo largo de los años, el edificio fue objeto de reformas. En 1930, el arquitecto Emilio de la Torriente redactó un proyecto para transformar lo que originalmente era una escuela unitaria en una escuela graduada, adaptando el espacio para una enseñanza más compleja y diversificada.

Hoy en día, el C.R.A. Asón sigue siendo un importante centro educativo en la región, preservando la herencia histórica y arquitectónica de las Escuelas de Limpias.

Las escuelas de Limpias no se integran en el barrio, lo corrigen. Al transitar frente a su fachada, la mirada queda atrapada en una simetría de ladrillo que anula la escala de las casas vecinas. No hay refugio en este tramo: los grandes ventanales funcionan como ojos de vigilancia que proyectan una luz clínica sobre la calle, obligando a que el paso se acelere bajo la presión de un espacio diseñado para la observación constante. La arquitectura racionalista actúa aquí como una barrera de orden que corta el aire de la ría, imponiendo una rigidez que no existía antes de que el hormigón reclamara su sitio.

El edificio es el impacto de la modernización de 1932, el momento en que el Plan Nacional de Escuelas ejecutó una amputación definitiva sobre el suelo productivo del pueblo. Para levantar esta máquina de educar, el Estado suprimió las huertas que garantizaban la autonomía del Rivero, sustituyendo la tierra por un diseño en forma de 'U' pensado para la segregación y el control. Es un acto de soberanía arquitectónica que todavía se palpa en la frialdad de sus muros: una estructura que no fue construida para dialogar con el paisaje, sino para doblegarlo bajo las leyes de la higiene y el civismo. El CRA Asón habita hoy una cáscara que sigue manteniendo intacta la autoridad de la primera vez que el mapa de Limpias fue redibujado desde un despacho oficial.

Al superar el límite de la valla, la geometría del edificio deja de estrechar el camino. El aire recupera su flujo irregular y la escala del pueblo vuelve a ser la de la vivienda pequeña y el callejón impreciso. Las escuelas quedan atrás como un volumen macizo y exacto, una pieza de relojería estatal que sigue custodiando la frontera entre la vida privada y la disciplina pública.

Cómo llegar: ver en el mapa