Playa de los Bikinis
playa en Santander
Con aproximadamente 250 metros de longitud y 35 metros de anchura, esta playa destaca por su fina arena dorada y sus aguas cristalinas, lo que la convierte en un destino ideal para nadar y disfrutar de actividades al aire libre.
Durante los veranos de los años 60, la Playa de Bikinis se transformó en un punto de encuentro para numerosos estudiantes americanos y europeos que llegaban a Santander para aprender español en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Fue en esta época cuando las alumnas extranjeras comenzaron a frecuentar la playa con sus bikinis, un atuendo que resultaba inusual en la España de entonces, caracterizada por una moda más recatada.
El impacto de estas jóvenes en la playa marcó el inicio de una nueva era, desafiando las normas sociales de la época y representando un cambio significativo en la mentalidad española. Este fenómeno dio nombre a la playa, que desde entonces es conocida como la Playa de Bikinis, simbolizando una apertura hacia la modernidad y la libertad de expresión.
A lo largo de la playa, se puede observar un espigón de piedra con grandes arcos, construido en los años 60, que no solo añade un atractivo visual, sino que también ofrece un espacio para pasear y contemplar unas maravillosas vistas. Durante los meses de verano, la playa se llena de vida, con familias, jóvenes y turistas que disfrutan de su ambiente vibrante.
La Playa de Bikinis no solo es un lugar perfecto para relajarse y disfrutar del sol, sino que también es un símbolo de la evolución cultural de España, convirtiendo cada visita en una experiencia
Cómo llegar: ver en el mapa