Conjunto Escutórico
monumento en Santoña
La Plaza de Manuel Andújar, conocida popularmente como Plaza del Peralvillo, es un espacio significativo en Santoña, vinculado a una tradición histórica. El nombre "Peralvillo" hace referencia a un pequeño pueblo de Ciudad Real, que según la tradición, fue utilizado por la Santa Hermandad para exponer a los reos y someterlos a castigos. Este término se aplicó a diversas plazas en pueblos y ciudades donde se realizaban estas exposiciones públicas.
En esta plaza se encuentra un conjunto escultórico realizado en bronce, que incluye una fuente y una figura femenina vestida con ropa tradicional del siglo XX. La mujer, ataviada con una falda larga, delantal y pañuelo en la cabeza, sostiene un balde en una mano y una herrada sobre su cabeza. La escultura está diseñada para parecerse a las fuentes antiguas que una vez estuvieron en uso, simbolizando la conexión con el pasado.
Este conjunto escultórico es un homenaje a las mujeres que, antes de la llegada del agua corriente a los hogares, debían acudir diariamente a las fuentes públicas para abastecerse. La pieza captura la esencia de una época en la que las tareas cotidianas estaban profundamente ligadas a las infraestructuras comunitarias y a la vida diaria de la villa.
La Plaza del Peralvillo se convierte así en un punto de encuentro entre el pasado y el presente, ofreciendo una representación tangible de la historia local y el papel fundamental de las mujeres en la vida comunitaria de Santoña. La escultura no solo embellece el espacio, sino que también preserva y transmite el recuerdo de una tradición que formó parte integral del cotidiano de antaño.
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