Paseo de los Salazoneros Italianos
parque en Santoña
Los salazoneros italianos, liderados por Giovanni Vella, jugaron un papel crucial en la evolución de la técnica de salazón de anchoas en Santoña. Inicialmente, Vella utilizó mantequilla para cubrir las anchoas, pero posteriormente adoptó el uso del aceite de oliva, un método que sigue siendo el estándar en la actualidad. Este cambio no solo perfeccionó el proceso, sino que también contribuyó a la fama de Santoña como un centro reconocido por su producción de anchoas de alta calidad.
La elaboración de la anchoa es un proceso largo y laborioso. Primero, las anchoas se salan, se les quita la cabeza y se colocan en barriles con salmuera (mezcla de agua y sal). Después, los barriles se tapan y se colocan bajo una prensa que ejerce peso para asegurar una correcta salazón. Tras 6 a 8 meses, las anchoas se retiran, se soban (se frotan), se recortan y se escurren. Luego, se les quita la espina central y se obtienen los filetes, que se embotan en aceite de oliva.
El Paseo de los Salazoneros Italianos no solo conmemora esta técnica tradicional, sino que también destaca la importancia de la anchoa en la identidad cultural y económica de Santoña. Este paseo es un lugar de interés tanto para los habitantes locales como para los visitantes que desean aprender sobre el proceso histórico y artesanal detrás de uno de los productos más emblemáticos de la región.
Recorrer el Paseo de los Salazoneros Italianos ofrece una oportunidad para explorar el vínculo entre Santoña y su famosa anchoa. Además de disfrutar de vistas pintorescas del puerto, los visitantes pueden apreciar la historia y la tradición que han dado forma a la reputación de la villa como la cuna de la anchoa.
El Paseo de los Salazoneros Italianos es un tributo a la influencia italiana en la industria de la anchoa y una celebración de una tradición que sigue siendo fundamental para la identidad de Santoña.
Cómo llegar: ver en el mapa